
El nombre del balneario se debe a su fundador, Benito Palacios Marín, quien, hacía el año 1850, inició en este lugar su actividad de baños. Por aquel entonces, el propietario de estas tierras era el Marqués de Valdeguerrero, vecino de Alcaraz, a quien Don Benito, junto con otro socio, compró algunas hectáreas de terreno, al conocer la creciente fama que estaba adquiriendo un manantial que brotaba en la finca.
Cuenta la leyenda, que una cerda, abandonada por sus dueños, enferma de reuma, se recuperó de su dolencia, gracias a las propiedades curativas del agua. Este fue el motivo por el cual, la gente del entorno, que sufría alguna enfermedad de huesos, se bañaba en dicha charca y se envolvía con el barro para curarse. Cuando el agua estaba fría, calentaban piedras con fuego y las introducían para caldearla.
Más tarde, Don Benito, construyó la primera edificación en la finca, una gran cocina para el uso de los visitantes. Por la noche, dormían en sus carros, medio de locomoción que utilizaban para llegar hasta el lugar.
Ante la cada vez más numerosa afluencia de gente, los propietarios decidieron construir una zona de baños, y junto a esta, habitaciones. Las aguas mineromedicinales, pasaron a calentarse con una gran caldera de hierro.
Hace dos décadas, sin perder el hilo familiar de sus orígenes, los actuales propietarios, nietos de Don Benito, se hicieron con las riendas del negocio. No obstante, aún tuvo que transcurrir un lustro, para que las aguas fueran declaradas de utilidad pública y contaran con todos los beneplácitos que exige la legalidad para ejercer como balneario.
El Balneario de Benito, se ha transformado, con el paso de los años, en un complejo hotelero de corte clásico, pero totalmente modernizado. Se compone de varios hoteles de tres y cuatro estrellas.
Situado al pie de la montaña, las jornadas en el balneario transcurren en un ambiente tranquilo, entre paseos, tertulias, sesiones de balneoterapia y la práctica de distintas actividades culturales y de ocio.
La utilización curativa de las aguas, se ha visto incrementada a lo largo de más de un siglo de historia.
El acondicionamiento de sus instalaciones y el auge que, en los últimos años, han experimentado los balnearios, han supuesto un enorme avance para que este establecimiento, que en poco tiempo ha visto diversificado los destinos de procedencia de su clientela. |